¿Qué es una lámpara infrarroja?
Junto con las lámparas infrarrojas quizá convenga hacer un pequeño estudio. A continuación explicamos exactamente qué son y cómo utilizar la lámpara de la mejor manera.
¡Atención! El texto que aparece a continuación no constituye asesoramiento médico. Este texto se ha elaborado a partir de nuestros propios conocimientos, las experiencias de nuestros clientes y diversas fuentes en línea.
Índice
¿Qué hace una lámpara infrarroja?
¿Cómo funciona la terapia infrarroja? Aplicaciones
Instrucciones de uso: distancia, duración y frecuencia

¿Qué hace una lámpara infrarroja?
Al dirigir la lámpara infrarroja hacia el cuerpo, este se calienta de manera uniforme y equilibrada. También se conoce como lámpara de calor. El tratamiento resulta agradable. Esto se debe a que la luz penetra profundamente en nuestra piel. Como la lámpara calienta, la temperatura corporal aumenta.
Este calor profundo estimula la circulación sanguínea, acelera el metabolismo y ayuda a eliminar más rápidamente las sustancias de desecho. Como resultado, los músculos y las articulaciones pueden recuperarse mejor y se alivia el dolor. Esto hace que las lámparas infrarrojas sean ideales para personas con dolor muscular, dolor articular o molestias relacionadas con el estrés.
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¿Cómo funciona la terapia infrarroja? Aplicaciones
La fototerapia se utiliza cada vez más tanto con fines médicos como de relajación. El calor profundo penetra hasta los músculos y las articulaciones, favorece la circulación sanguínea y contribuye a la renovación celular. A continuación, analizamos algunas de las aplicaciones más habituales.

Tratar el dolor con infrarrojos
En caso de dolor muscular, el uso de una lámpara infrarroja mejora la circulación sanguínea. Los músculos afectados pueden eliminar más rápidamente las sustancias de desecho (ácidos) y, gracias a la mejora de la circulación, los nutrientes y las sustancias necesarias para su reconstrucción llegan más rápidamente. Esto favorece la absorción de oxígeno, por lo que disminuye el dolor muscular.
Muchos deportistas y atletas de élite acuden a nosotros porque los infrarrojos favorecen una recuperación más rápida. La lámpara penetra profundamente en la piel gracias a su potencia. Las lámparas de Liroma tienen una potencia de hasta 300 W.
Nuestras lámparas son inclinables, para que puedas dirigir el calor exactamente al lugar adecuado. Además, disponen de varios niveles de calor, para que puedas ajustar la intensidad según tus preferencias.
Lámpara infrarroja para problemas cutáneos
Las investigaciones demuestran que las lámparas también funcionan bien para los problemas cutáneos. Como la radiación infrarroja mejora la circulación sanguínea, las células nuevas pueden formarse más rápida y eficazmente. Las células viejas se eliminan con mayor rapidez.
Las bacterias y las impurezas se desprenden de los poros y limpian la piel. Este efecto detox proporciona a tu piel un tono fresco. Además, las lámparas infrarrojas estimulan la producción de colágeno. Se trata de una proteína natural que mantiene la piel flexible y joven. Las arrugas, las manchas de pigmentación y otras imperfecciones se vuelven menos visibles.
Calor infrarrojo para el estrés y el cansancio
Solo 10-12 minutos bajo una lámpara infrarroja proporcionan una relajación inmediata del cuerpo y la mente. Muchas personas lo experimentan como una experiencia beneficiosa y aliviadora del estrés. El calor ayuda a relajar los músculos, alivia el dolor y estimula una circulación sanguínea y un metabolismo celular saludables.
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Instrucciones de uso: distancia, duración y frecuencia
El calor que emite la lámpara siempre debe resultar agradable y confortable. ¿Quieres utilizar una lámpara infrarroja de forma segura y eficaz? Entonces es importante tener en cuenta la distancia, la duración y la frecuencia. ¡Sigue estas pautas para aprovechar al máximo tus tratamientos!
- Distancia: Mantén una distancia de 50-100 cm respecto a la lámpara. Para los tratamientos faciales, mantén siempre los ojos cerrados.
- Duración: Empieza con 5-10 minutos y aumenta progresivamente hasta 10-15 minutos por sesión. Detente inmediatamente si sientes molestias.
- Frecuencia: Empieza con 2-3 veces por semana y aumenta progresivamente hasta 3-4 veces por semana para obtener resultados óptimos.
Consejo: Utiliza un temporizador y escucha siempre a tu cuerpo. ¡Así aprovecharás al máximo tu terapia infrarroja!
Nota importante
Escucha siempre atentamente a tu cuerpo. Si las molestias persisten, es recomendable consultar a tu médico.
Esperamos que ahora todo haya quedado un poco más claro. ¿Tienes alguna pregunta o podemos ayudarte en algo? ¡No dudes en hacérnoslo saber!













