¿Cómo funciona la terapia con luz infrarroja?
¿Quieres saber más sobre las diferencias?
Resumen | ¡Así funcionan las terapias de luz!

¿Cómo funciona la terapia de luz roja?
La terapia de luz roja utiliza luz visible en un rango específico de longitudes de onda para estimular tus células. Penetra las capas externas de la piel y alcanza las mitocondrias, las centrales energéticas de tus células. Esto aumenta la producción de adenosín trifosfato (ATP), la principal fuente de energía de tu cuerpo, acelerando la recuperación y el crecimiento.
La luz roja se siente cómoda, no emite calor y es segura para la piel y los ojos cuando se usa correctamente.
Recomendación de lectura: “Lámparas de luz roja: Todo lo que necesitas saber”
Longitudes de onda
La luz roja se encuentra en un rango de longitud de onda de 600 a 700 nanómetros. Estas longitudes de onda penetran profundamente en la piel, hasta varios milímetros. Esto estimula las mitocondrias en tus células, las centrales energéticas de tu cuerpo. Esto aumenta la producción de ATP, lo que apoya la reparación y el crecimiento celular.

Aplicaciones y beneficios
La terapia de luz roja tiene muchas aplicaciones y beneficios:
- Reducción de inflamaciones: Ayuda a tu cuerpo a recuperarse más rápido de lesiones o irritaciones.
- Cicatrización: Favorece la regeneración de las células de la piel para una curación más rápida.
- Mejora de la piel: Estimula la producción de colágeno para una piel suave y radiante.
- Alivio del dolor: Alivia el dolor muscular y articular, como en artritis o dolor muscular.
- Mejor calidad de sueño: Apoya tu ritmo natural de sueño y reduce el estrés.
Uso de lámparas de luz roja
¿Quieres probar la terapia con luz roja en casa? Sigue estas pautas:
- Duración: 10 a 20 minutos por sesión
- Distancia: 15 a 30 centímetros de la piel
- Frecuencia: Comienza con 3 a 5 veces por semana (puedes aumentar después)
Ver todas las lámparas de terapia de luz roja

¿Cómo funciona la terapia con luz infrarroja?
La terapia infrarroja utiliza luz con longitudes de onda más largas que penetran más profundamente en tu cuerpo. Esta luz llega a músculos, articulaciones y tejidos, donde genera calor y activa procesos de recuperación.
El calor profundo relaja los músculos, estimula la circulación y acelera la curación. La luz infrarroja alivia el dolor, reduce la rigidez y la inflamación, y ayuda a que tu cuerpo se relaje. Por eso se usa tanto en tratamientos terapéuticos como para la relajación general.
Recomendación de lectura: “Terapia infrarroja: ¡Todo lo que debes saber!”
Longitudes de onda
La luz infrarroja se clasifica en 3 categorías de radiación: A, B y C (o IR-A, IR-B, IR-C). Esta clasificación se basa en la longitud de onda de la luz infrarroja:
- Infrarrojo de onda corta (IR-A): longitud de onda de 0,78 µm a 1,4 µm (1 µm = 1000 nanómetros)
- Infrarrojo de onda media (IR-B): longitud de onda de 1,4 µm a 3 µm (1 µm = 1000 nanómetros)
- Infrarrojo de onda larga (IR-C): longitud de onda de 3 µm a 1.000 µm (1 µm = 1000 nanómetros)

Aplicaciones y beneficios
La terapia de infrarrojos ofrece beneficios profundos para tu salud. Por ejemplo:
- Alivio profundo del dolor: Reduce la rigidez muscular y molestias articulares mediante calor profunda.
- Recuperación más rápida: Acelera la recuperación muscular y tisular tras el ejercicio o lesiones.
- Mejora de la circulación: Apoya un mejor suministro de oxígeno y la reparación celular.
- Afecciones crónicas: Ayuda con molestias como artritis y fibromialgia.
- Reducción del estrés: Relaja tus músculos y calma tu mente para mayor equilibrio.
Instrucciones de uso
¿Quieres probar la terapia de luz infrarroja en casa? Sigue estas pautas:
- Duración: 10 - 15 minutos por parte del cuerpo
- Distancia: 50 - 100 cm del cuerpo
- Frecuencia: 3-4 veces por semana
Ver todas las lámparas de infrarrojos

¿Quieres saber más sobre las diferencias?
La terapia de luz roja y la terapia de infrarrojos a menudo se mencionan juntas, pero como puedes leer arriba, son tratamientos diferentes. Para un resumen claro de las principales diferencias, hemos escrito un blog detallado que puedes leer aquí: “Infrarrojo o luz roja: ¿Cuál es la diferencia?”
Resumen | ¡Así funcionan las terapias de luz!
La terapia de luz roja utiliza luz visible que penetra en tu piel para darle un impulso a tus células. Ayuda a reducir inflamaciones, promueve la recuperación y aporta una piel radiante.
La terapia de infrarrojos penetra aún más profundo. Gracias a sus longitudes de onda más largas, relaja tus músculos, mejora la circulación y alivia el dolor. ¡Ideal después de un día largo!
Ambas terapias ofrecen grandes beneficios, cada una a su manera. ¡Elige la que mejor se adapte a ti y experimenta el poder de la luz!