Luz infrarroja y luz roja: funcionamiento de las lámparas y la luz
La luz roja (de 600 a 700 nanómetros) penetra varios milímetros en la piel y llega a las mitocondrias de tus células, donde aumenta la producción de ATP. La luz infrarroja tiene longitudes de onda más largas (IR-A), penetra más profundamente en los músculos, las articulaciones y los tejidos, y además emite calor. Utiliza la luz roja durante 10 a 20 minutos por sesión a una distancia de 30 a 50 cm, y una lámpara infrarroja con calor durante 10 a 15 minutos a una distancia de 50 a 100 cm. A continuación, descubrirás cómo funciona cada tipo, para qué se utiliza y con qué frecuencia.

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Atención: esta información se basa en fuentes científicas, en las experiencias de nuestros clientes y en nuestro propio conocimiento de la terapia de luz. No es un consejo médico. Si tomas medicamentos, tienes alguna afección o tienes dudas, consulta antes con tu médico de cabecera o con un especialista.
¿Cómo funciona la terapia de luz roja?
Terapia de luz roja utiliza luz visible en un rango de longitud de onda específico para estimular tus células. Penetra hasta las capas externas de la piel y llega a las mitocondrias, las centrales energéticas de tus células. Como resultado, aumenta la producción de adenosín trifosfato (ATP), la principal fuente de energía de tu cuerpo, lo que acelera la recuperación y el crecimiento.
La luz roja resulta cómoda, no emite calor y es segura para la piel y los ojos cuando se utiliza correctamente.
Consejo de lectura: “Lámparas de luz roja: todo lo que necesitas saber”
Longitudes de onda
La luz roja se encuentra en un rango de longitud de onda de 600 a 700 nanómetros. Estas longitudes de onda penetran profundamente en la piel, hasta varios milímetros. Esto estimula las mitocondrias de tus células, las centrales energéticas de tu cuerpo. Como resultado, aumenta la producción de ATP, lo que favorece la reparación y el crecimiento celular.

Aplicaciones y beneficios
Terapia de luz roja tiene muchas aplicaciones y beneficios:
- Reducción de la inflamación: Ayuda a tu cuerpo a recuperarse más rápidamente de lesiones o irritaciones.
- Cicatrización de heridas: Promueve la regeneración de las células cutáneas para una cicatrización más rápida.
- Mejora de la piel: Estimula la producción de colágeno para conseguir una piel suave y radiante.
- Alivio del dolor: Alivia el dolor muscular y articular, como el causado por la artritis o las molestias musculares.
- Mejor calidad del sueño: Favorece tu ritmo natural de sueño y reduce el estrés.
Usar lámparas de luz roja
¿Quieres probar la terapia de luz roja en casa? Sigue las siguientes pautas:
- Duración: de 10 a 20 minutos por sesión
- Distancia: de 30 a 50 centímetros de la piel
- Frecuencia: Empieza utilizándolas de 3 a 5 veces por semana (más adelante puedes aumentar la frecuencia)
Ver todas las lámparas de terapia de luz roja

¿Cómo funciona la terapia de luz infrarroja?
La terapia infrarroja utiliza luz con longitudes de onda más largas que penetra más profundamente en el cuerpo. Esta luz llega a los músculos, las articulaciones y los tejidos, donde genera calor y activa los procesos de recuperación.
El calor profundo relaja los músculos, estimula la circulación sanguínea y acelera la recuperación. La luz infrarroja alivia el dolor, reduce la rigidez y la hinchazón, y ayuda a relajar el cuerpo. Por eso se utiliza tanto en tratamientos terapéuticos como para la relajación general.
Consejo de lectura: “Terapia infrarroja: ¡Todo lo que necesitas saber!”
Longitudes de onda
La luz infrarroja se divide en 3 categorías de radiación: A, B y C (o IR-A, IR-B, IR-C). Esta clasificación se basa en la longitud de onda de la luz infrarroja:
- Infrarrojo de onda corta (IR-A): longitud de onda de 0,78 µm a 1,4 µm (1 µm = 1000 nanómetros)
- Infrarrojo de onda media (IR-B): longitud de onda de 1,4 µm a 3 µm (1 µm = 1000 nanómetros)
- Infrarrojo de onda larga (IR-C): longitud de onda de 3 µm a 1.000 µm (1 µm = 1000 nanómetros)

Aplicaciones y beneficios
La terapia de infrarrojos ofrece beneficios profundos para tu salud. Por ejemplo:
- Alivio profundo del dolor: Reduce la rigidez muscular y las molestias articulares mediante un calor profundo.
- Recuperación más rápida: Acelera la recuperación muscular y de los tejidos después del ejercicio o de lesiones.
- Mejora de la circulación: Favorece un mejor suministro de oxígeno y la recuperación celular.
- Afecciones crónicas: Ayuda con molestias como la artritis y la fibromialgia.
- Reducción del estrés: Relaja los músculos y calma la mente para lograr un mayor equilibrio.
Instrucciones de uso
¿Quieres probar la terapia de luz infrarroja en casa? Sigue las siguientes pautas:
- Duración: 10 -15 minutos por parte del cuerpo
- Distancia: 50 - 100 cm del cuerpo
- Frecuencia: 3-4 veces por semana
Ver todas las lámparas de infrarrojos con calor

¿Quieres saber más sobre las diferencias?
La terapia de luz roja y la terapia de infrarrojos suelen mencionarse juntas, pero como ya puedes leer arriba, son tratamientos diferentes. Para ofrecerte una visión clara de las diferencias más importantes, hemos escrito un blog completo que puedes leer aquí: “¿Cuál es la diferencia entre la luz infrarroja y la luz roja?”
Resumen | ¡Así funcionan las terapias de luz!
La terapia de luz roja utiliza luz visible que penetra en la piel para dar un impulso a tus células. Ayuda a reducir la inflamación, favorece la recuperación y proporciona una piel radiante.
La terapia de infrarrojos penetra aún más profundamente. Gracias a sus longitudes de onda más largas, relaja los músculos, mejora la circulación sanguínea y alivia el dolor. ¡Ideal después de un día largo!
Ambas terapias ofrecen grandes beneficios, cada una a su manera. Elige la que mejor se adapte a ti y experimenta por ti mismo el poder de la luz.
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