La luz roja y la luz infrarroja cercana (NIR) son ambas formas de luz que se encuentran dentro del espectro electromagnético, pero difieren en longitud de onda y en la forma en que el cuerpo las absorbe.
1. Longitud de onda
La luz roja tiene una longitud de onda de entre 600 y 700 nanómetros (nm) y es visible para el ojo humano. Tiene una apariencia más cálida y visible.
La luz infrarroja cercana tiene una longitud de onda más larga, de 700 nm hasta aproximadamente 1.200 nm. Se encuentra justo fuera del espectro visible, por lo que es invisible para el ojo humano, pero aún tiene mucha energía y puede penetrar en capas más profundas del cuerpo.
2. Penetración en el cuerpo
La luz roja penetra en la piel hasta aproximadamente 5 milímetros de profundidad. Se utiliza principalmente para estimular las capas superficiales de la piel, por ejemplo, para mejorar la textura cutánea, estimular la producción de colágeno y reducir la inflamación.
La luz infrarroja cercana puede penetrar más profundamente, hasta 2-3 centímetros en el cuerpo. Suele utilizarse para la recuperación muscular, el dolor articular y la mejora de la circulación sanguínea en los tejidos profundos.
3. Aplicaciones
La luz roja se utiliza a menudo para el cuidado de la piel y para promover una piel saludable, por ejemplo, estimulando la producción de colágeno y reduciendo la inflamación.
La luz infrarroja cercana suele aplicarse para la recuperación de tejidos profundos, como el dolor muscular y articular, para favorecer la circulación sanguínea y acelerar la recuperación tras el esfuerzo físico o una lesión.
4. Efectos en el cuerpo
Ambos tipos de luz tienen efectos terapéuticos, como favorecer la reparación celular y reducir la inflamación. Sin embargo, la luz infrarroja cercana influye más en los tejidos profundos y suele utilizarse para aliviar el dolor, mientras que la luz roja está más orientada a la mejora de la piel y la regeneración superficial.
En general, suelen utilizarse conjuntamente en terapias combinadas para aprovechar tanto los beneficios de la mejora superficial de la piel como los de la terapia de tejidos profundos.