Terapia de luz roja para las cicatrices: ¿qué efecto tiene?
Una cicatriz de hace años que sigue destacando mucho después de una ducha caliente. La luz roja de aproximadamente 630 a 670 nm y el infrarrojo cercano de 810 a 850 nm penetran en la piel y favorecen su recuperación. Esto implica una mayor energía celular, la producción de colágeno y elastina, una mejor circulación sanguínea y menos inflamación. Por ello, las cicatrices pueden volverse más flexibles, planas y menos rojas, aunque no es un remedio milagroso y la mejora es gradual. En la práctica, mantén el panel a una distancia de 30 a 50 cm, durante 10 a 15 minutos (máximo unos 20) por sesión, de 3 a 5 veces por semana, y empieza solo cuando la herida esté completamente cerrada. A continuación, descubrirás qué tipos de cicatrices existen, qué muestran las investigaciones y cómo usar una lámpara en casa.
Las cicatrices pueden hacer que tu piel luzca irregular y, a veces, incluso afectar a tu confianza. Por eso, cada vez más personas recurren a la terapia de luz roja como una forma suave y natural de suavizar las cicatrices.

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Atención: esta información se basa en fuentes científicas, en las experiencias de nuestros clientes y en nuestro propio conocimiento de la terapia de luz. No es un consejo médico. Si tomas medicamentos, tienes alguna afección o tienes dudas, consulta antes con tu médico de cabecera o con un especialista.
¿Qué son las cicatrices?
Las cicatrices aparecen cuando la piel se recupera después de una herida. Durante este proceso, el cuerpo produce nuevo tejido conjuntivo, pero a menudo tiene un aspecto diferente al de la piel original. Por ello, las cicatrices pueden ser más gruesas, rojas, oscuras o estar más hundidas.
¿Qué son las cicatrices?
- Cicatrices atróficas: a menudo causadas por el acné; hoyuelos o hundimientos en la piel.
- Cicatrices hipertróficas: cicatrices engrosadas y rojas que permanecen dentro de los bordes de la herida.
- Queloides: cicatrices que crecen más allá de la herida original.
- Cicatrices quirúrgicas: líneas rectas, a menudo rojas o endurecidas.
- Cicatrices de quemaduras: pueden ser tirantes, gruesas o presentar cambios de color.
¿Cómo actúa la luz roja sobre las cicatrices?
La terapia de luz roja utiliza longitudes de onda de aproximadamente 630-670 nm y, a menudo, también infrarrojo cercano de 810 a 850 nm para penetrar profundamente en la piel. Allí estimula precisamente los procesos importantes para la recuperación de las cicatrices:
- Más energía celular (ATP): las mitocondrias reciben un impulso, lo que permite que las células se recuperen más rápido y que el nuevo tejido se forme mejor.
- Estimulación del colágeno y la elastina: esto ayuda a que las cicatrices sean más flexibles, planas y menos visibles.
- Mejor circulación sanguínea: llega más oxígeno y nutrientes a la zona dañada, lo que acelera la recuperación.
- Menos inflamación: la luz roja calma el enrojecimiento y la hinchazón, haciendo que las cicatrices sean menos visibles.
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¿Qué sabemos gracias a las investigaciones?
La investigación sobre la luz roja y las cicatrices es prometedora, pero todavía limitada. Estos son los principales hallazgos y de qué tipo de estudio proceden.
Cicatrización de las heridas
Una revisión de 68 estudios de laboratorio y en animales (Chaves y colaboradores, 2014) señala que la luz de baja potencia, tanto LED como láser, favoreció la proliferación de fibroblastos y la síntesis de colágeno en esos estudios; el efecto dependía sobre todo de la longitud de onda y de la dosis. En un ensayo aleatorizado de 2021 con cicatrices recientes tras una cirugía (Kurtti y colaboradores), la luz LED roja no mejoró la flexibilidad de la cicatriz, que era la variable principal, aunque con algunas dosis las cicatrices tratadas evolucionaron algo mejor que las que recibieron un tratamiento simulado.
(Fuentes: PMC4148276, PMC8919713)
Inflamación: qué dicen las revisiones
Una revisión de 2017 (Hamblin) señala que la luz roja y el infrarrojo cercano pueden reducir los marcadores inflamatorios, un efecto observado sobre todo en estudios de laboratorio y en animales.
(Fuente: PMC5523874)
Vasos sanguíneos: un estudio en animales
En el laboratorio, la luz roja de 670 nm dilató arterias de ratón (Weihrauch y colaboradores, 2021). No se ha estudiado si esto mejora la circulación alrededor de una cicatriz en personas.
(Fuente: PMC8240139)
Colágeno: qué se ha estudiado
Una revisión de 2013 sobre la terapia con luz de baja intensidad en la piel (Avci y colaboradores) recoge estudios sobre el colágeno, las cicatrices hipertróficas y las cicatrices de acné. Faltan estudios grandes en personas.
(Fuente: PMC4126803)

¿Cómo usar las lámparas de luz roja?
- Distancia: mantén el panel a 30–50 cm de la piel.
- Duración: de 10 a 15 minutos (máximo unos 20) por sesión.
- Frecuencia: 3–5 veces por semana para obtener resultados óptimos.
- Protección ocular: usa siempre gafas protectoras, especialmente con paneles potentes.
- Cicatrices recientes: espera a que la herida esté completamente cerrada antes de empezar.
- Paciencia: las cicatrices mejoran gradualmente; la constancia es importante.
Conclusión
La fototerapia es una forma suave y no invasiva de suavizar las cicatrices y favorecer la recuperación natural de la piel. La ciencia muestra resultados prometedores, especialmente en la cicatrización de heridas, la producción de colágeno y la reducción de la inflamación.
Los paneles no son un remedio milagroso, pero sí un complemento eficaz para una rutina de cuidado de la piel bien planteada, especialmente si buscas una forma segura y natural de hacer que las cicatrices sean menos visibles.
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